jueves, 1 de diciembre de 2016

EL BILLETE QUE ARDE PERO NO SE QUEMA¡!!1 TIENES QUE VERLO:D

1. El billete que arde... ¡y no se quema!

Motivo de diversión: ¡Papá! ¡Mamá está quemando dinero! ¡fuego! ¡dinero!...
Qué enseña: Este divertido experimento ilustra el proceso de combustión y la inflamabilidad de alcohol.
Qué necesitas:
  • 1 vaso con agua
  • 1 vaso con etanol (alcohol de farmacia)
  • 1 vaso vacío para hacer la mezcla
  • 3 trozos de papel 'tamaño billete'.
  • 1 billete de 5 € (no vaya a ser...)
  • Una pizca de sal
  • Unas pinzas de cocina (o de laboratorio si eres más 'pro', el fin es no quemarse al prender el billete)
  • Mechero
  • Supervisión adulta

Pasos a seguir:
1. Con ayuda de las pinzas, coge un trozo de papel e introdúcelo primero en el vaso de agua. Coge el mechero e intenta prenderle fuego. Como verás, no hay combustión. Eso se debe a que el agua impide que el papel llegue a la temperatura de ignición necesaria para arder. Pero, ¿qué ocurre si añadimos una sustancia inflamable al juego?
2. Repite el paso anterior introduciendo el papel primero en el vaso de agua y luego en el del alcohol (con las pinzas eh!, que nos conocemos). Al prenderle fuego verás que esta vez sí arde. Lo primero que se prende es el etanol (ignición a 78ºC) que es inflamable. El agua es el que se encarga de 'proteger' al papel (impide que llegue a una temperatura superior a 100ºC y salga ardiendo).
3. Para darle más emoción al asunto, utiliza ahora el vaso vacío y el billete de 5 €. Haz una mezcla al 50% de agua y alcohol y añádele una pizca de sal (para que la llamarada sea más naranja y más vistosa). Impregna el papel de ese líquido, cógelo con las pinzas y ¡fuego! El billete debería arder hasta que se consuma el alcohol y después quedar intacto.

Experimento casero sorprendente - Movimiento mediante sonido

¿Qué sería de nuestra vida sin el sonido? Es, sin duda, el sentido mas utilizado después de la vista. Y hoy toca el turno de realizar experimentos caseros con él. 
Materiales: 
* Dos copas de cristal 
* Dos cerillos (también conocidos como fósforos) 
Procedimiento: 
Pon las dos copas de cristal juntas, pero sin que se toquen. Sobre una de ellas, coloca dos cerillos, como se aprecia en la imagen. 
Ahora moja la yema de tu dedo índice, y comienza a recorrer el borde de la otro copa. Varía la presión que realizas, y la velocidad, hasta escuchar un zumbido. Te darás cuenta porque es muy molesto  . Verás como los cerillos comienzan a moverse como por arte de magia, sin que nada ni nadie los toque